Recuerdo que, en 2014, un periodista de “La Verdad de Murcia”, cuyo nombre voy a omitir por secreto profesional, me dijo sobre el galerista de arte Nacho Ruiz: “Este señor se cree que ha inventado el MoMA de Nueva York”.
Al leer su obra “La galería”, cuyo título ya es una declaración de intenciones, digamos que mesiánica, rememoro las palabras del periodista. “La galería”, de Nacho Ruiz, es un ensayo con tintes autobiográficos sobre sus primeros pasos como galerista, en el que narra cronológicamente los veinticinco años de su espacio de creación, llamado T20. Se dice pronto, pero no son muchos los que pueden afirmar que han mantenido abierta una galería de arte durante veinticinco años, y esto representa un hito que merece ser ensalzado.
Si este libro lo escribiera otra persona con un trabajo diferente, podría llamarse “El panadero”, “El frutero”, “El ferretero”, “El camionero” o “El camarero”, pero estaría contado desde las distintas perspectivas correspondientes a su oficio y a sus experiencias laborales. Sin embargo, Nacho Ruiz lo hace desde la proyección externa de un galerista, una profesión que no es mejor ni peor que las anteriores, sino una más entre tantas otras, sin necesidad de otorgarle una categoría mitológica, tal y como se expone en la obra, que no corresponde con la realidad.
La cuestión surge cuando uno empieza a leer “La galería”: lo expuesto se lee más como un folletín o una revista de crónica rosa, donde desfila una galería de personajes que forman parte del “mainstream” del arte contemporáneo español y que todos reconocemos, que como una obra ensayística que aporte una disertación teórica generada por el propio Nacho Ruiz.
”La galería” es un proyecto anecdótico, con referencias, obviamente, al arte contemporáneo, así como al cine, la literatura y la arquitectura, junto con sus respectivos enclaves socioeconómicos y geopolíticos, traducidos al lenguaje de la posmodernidad que le tocó vivir a la galería T20 durante veinticinco años. Sin embargo, como libro de arte, su calidad es más la de un formulario funcionarial y correcto que la de un escrito capaz de descifrar una serie de claves hasta ahora desconocidas para el gran público y, con ello, enriquecer un debate más amplio.
”La galería”, de Nacho Ruiz, es un ensayo peregrino, y ser peregrino es un derecho humano básico; pero, cuando se abusa de ello, resulta sumamente aburrido. En términos objetivos, tanto cualitativos como cuantitativos, “La galería” son Juana Mordó, Juana de Aizpuru, Soledad Lorenzo y Helga de Alvear. Todas ellas son mencionadas por Nacho Ruiz en su obra “La galería”.

Título: La Galería
Autor: Nacho Ruiz
Editorial: La Fábrica
Año de publicación: 2025
Páginas: 216
Precio: 21€


