Un lustro desde la creación de Papel Continuo: libros artesanales contra la dictadura del mercado

Leticia Ruifernández (Madrid, 1976), reconocida ilustradora a nivel internacional, lleva más de veinte años publicando y residiendo en un pequeño pueblo, a pie de montaña, en el norte de Cáceres.

Se formó como arquitecta, pero acabó dedicándose a la ilustración y a la creación de libros, álbumes ilustrados y obras infantiles, aunque también ha trabajado la poesía, el ensayo y los proyectos artísticos.

Leticia Ruifernández

A través de sus dibujos, principalmente en acuarela, conecta al lector con temas como la naturaleza, el campo y la memoria. No solo cuenta historias con sus imágenes y sus textos: emociona y transporta al lector a paisajes y momentos alejados del bullicio de las grandes urbes. Te invita a detenerte, respirar y observar, en sus trazos amables, el relato que quiere mostrarte.

Este año celebra un lustro desde la creación de su propia editorial, Papel Continuo, un proyecto que nace con la ilusión de publicar trabajos con mimo, ilustrados a mano y diseñados con el gusto por la excelencia, al margen de la dictadura de los mercados. La cultura, con mayúsculas, del mundo rural.

Leticia Ruifernández

En 2020, junto a José Luis Gutiérrez García (“Guti”), llevé a cabo un proyecto artístico. Recorrimos juntos pueblos de zonas rurales de Zamora, León, recopilamos historias y acuarelas que realicé en dichos pueblos de todas las personas que viven y resisten allí. La respuesta editorial fue que no era un proyecto atrayente a nivel comercial. De ahí nace Papel Continuo, una editorial donde poder publicar libros ilustrados para adultos, muy cuidados artísticamente, llenos de memoria, naturaleza e impronta personal. Ese proyecto se llamó “Cuaderno de últimas voces”. Se agotó en el primer mes y ya va por su tercera edición. Posteriormente surgieron “Diario de Maravillas”, “Memorias en conserva” y “Tierra de pájaros”. Un libro al año, hecho con mucho mimo. Los Murales Colectivos y Efímeros, que también organizo, implican a la población rural en el arte”, nos cuenta Leticia Ruifernández.

Leticia Ruifernández trabajando en la creación de Cuaderno de últimas voces

Participante del programa Desafío Mujer Rural, en 2024 obtuvo el tercer premio en los XV Premios de Excelencia a la Innovación para Mujeres Rurales, en la categoría “Excelencia a la innovación en diversificación de la actividad económica en el medio rural”, otorgado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

“Memorias en conserva”, publicado en 2023, es una caja de lata que salió en edición limitada y que ya está agotada. Contiene tarjetas con collages elaborados a partir de material original, fotografías, bordados y mapas, además de un pequeño libro en el que se explica el origen de cada una de las historias. Los textos fueron escritos por José Luis Gutiérrez (“Guti”) a partir de testimonios de personas mayores de distintas zonas de España.

Esos recuerdos están presentados como ochenta tarjetas ilustradas, como si fueran postales guardadas en una caja de lata, evocando cómo antes se conservaban fotos y cartas. El tono es muy de memoria oral: mezcla anécdotas, costumbres y formas de vida que ya casi han desaparecido. Es, básicamente, un viaje a la memoria colectiva y a un mundo que ya no existe”, explica la ilustradora.

Leticia Ruifernández – Correspondencias

Su último trabajo, “Correspondencias”, salió el pasado 23 de abril. Reúne un total de sesenta y nueve cartas publicadas a través de su newsletter a lo largo de los últimos cuatro años. Muchas de las ilustraciones pertenecen a sus libros; otras son inéditas y aparecen aquí por primera vez.

Hay pequeños fragmentos de texto de las obras que he ido leyendo y recomiendo; pueden ser libros, películas o poesía, y cada carta está hilvanada en torno a un tema. Cuando empecé con la editorial, comencé a escribir estas cartas como una forma de comunicarme con mis lectores. Era una manera de compartir la parte invisible de mi trabajo: todo lo que me inspira y me nutre, además de contar los sitios a los que iba con mis talleres y espectáculos, los nuevos libros que iba haciendo o los murales colectivos efímeros. Entonces la gente empezó a escribirme para decirme que les encantaban esas cartas, que se las imprimían para leerlas tranquilamente; muchas personas esperaban con ilusión la siguiente, que publicaba cada quince días. Me animaron a imprimirlas y a sacar un libro con ellas. No podía ser un libro normal y ordenado, así que son cartas sueltas dentro de una caja de cartón”, comparte Leticia Ruifernández.

El arte brota en los rincones menos esperados y surge con plena libertad lejos de las grandes capitales, donde suele estar más centralizado. En contacto directo con la naturaleza, Leticia deja fluir, a través de sus pinceles, ese halo mágico que nace de los verdes de la montaña, de los grises de las rocas que la sostienen y del espectáculo multicolor de flores, pájaros y voces humanas.

Abraza la belleza allí donde estés: en esa calle de barrio donde vives o en ese ático desde el que contemplas la ciudad y sus altas torres. Ábrete a descubrir esos elementos casi invisibles a simple vista, como una antigua tienda de barrio capaz de conectarte con lo hermoso y lo humano. El arte brota en los rincones más inesperados.

Comparte este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio