La primera vez que tuve noción de la carrera artística de Joan Fontcuberta no fue por medio de un marco expositivo que presenciara in situ. Tampoco fue gracias a un crítico de arte experto en fotografía que hubiera realizado una curaduría en un museo determinado, ni mucho menos a través de una tesis doctoral —de las que me nutro con frecuencia— o de un libro escogido al azar mientras buscaba un dato concreto en la biblioteca pública de la que disponemos todos los ciudadanos, aunque no frecuentamos tanto como uno desearía.
Fue gracias a una amiga japonesa que había visto, tiempo atrás, la exposición Fauna, del creador. En ella se mostraban unos animales como si fueran reales, cuando, en realidad, formaban parte de un proyecto mitológico fruto de la inventiva de Joan Fontcuberta. El artista cuestiona, con acierto y grandes dosis de inteligencia, las narrativas que existen en los museos sobre la historia y los hechos que no siempre concuerdan precisamente con las versiones históricas y científicas.
Ese encuentro con la obra de Joan Fontcuberta resultó ser uno de los descubrimientos más estimulantes que he realizado en el ámbito del arte contemporáneo. Si en España tuviéramos noventa y nueve Fontcubertas, seríamos el Real Madrid o el F. C. Barcelona del circuito internacional, y desplazaríamos a los anglosajones, que son quienes dictan el mercado y deciden qué forma parte del sistema y qué no, desde la ingeniería social.
La Fábrica creó una serie de libros titulada PHotoBolsillo, en la que se reúne lo más destacado de los fotógrafos españoles. Entre ellos, Joan Fontcuberta figura como uno de los mayores representantes.
La obra de Joan Fontcuberta se disfruta más cuando se lee que cuando se observa. Generalmente, ante las obras contemporáneas, primero se contempla la pieza y posteriormente se analiza. Sin embargo, Joan Fontcuberta es tan complejo como enriquecedor: sus proyectos fotográficos mantienen un vínculo estrecho con la filosofía, la sociología y la antropología.
El artista está más interesado en el proceso de creación de su obra que en la conclusión del proyecto en sí. Es ahí donde reside su concepto minucioso y revelador: en la comprensión de que estamos ante un Fontcuberta cuya obra parece un doctorado. Todo está perfectamente planteado y la improvisación no constituye el eje de su método de trabajo, cuidadosamente formalizado.
Todos los libros de PHotoBolsillo, de La Fábrica, son una joya presentada en pequeño formato, como libros de bolsillo. Incluyen un texto de presentación, como ocurre con el dedicado a Joan Fontcuberta, y dejan el resto de sus páginas a las fotografías de la obra del creador en cuestión.
Es una de las mejores colecciones que se han realizado con este estilo, al menos en España.

Título: Joan Fontcuberta
Editorial: La Fábrica
Año de publicación: 2014
Páginas: 96
Precio: 12,50€


