Hay novelas que se escriben, hay novelas que reciben premios, hay novelas que dejan huella en varias generaciones y quedan registradas en la historia. Sin embargo, son muy pocas las que combinan todo lo anterior y que, al mismo tiempo, resultan casi imposibles de leer debido a su desgarradora profundidad narrativa, para transmitir el dolor de un ser humano. Esa novela es La vegetariana, de la escritora surcoreana Han Kang, galardonada con el Premio Nobel de Literatura en 2024. Esta obra impacta de forma profunda, dejándote en un estado de vulnerabilidad en el que resulta insoportable volver a percibir la vida y la normalidad tal como las tenías establecidas.
La trama narra la historia de Yeonghye, una joven corriente que, tras una serie de pesadillas aterradoras, decide consumir únicamente alimentos de origen vegetal. Lo que al principio parece una simple decisión ética o de salud pronto se transforma en una tragedia de tintes autodestructivos y en un doloroso desprendimiento del mundo humano. Sin embargo, hay un personaje dentro de esta perturbadora narración que posee un papel esencial y que merece ser analizado con lupa: el cuñado de la protagonista.
Este hombre es un videoartista enfocado con el éxito y la fama, pero estancado en el fracaso. Al descubrir el cambio radical de Yeonghye, utiliza la extrema fragilidad de la joven para transformarla en su musa y en el eje principal de sus perturbadoras obras de arte. ¿Resulta familiar este tipo de artista que busca a una mujer con la excusa de pintarla, dibujarla, fotografiarla o esculpirla? Es una dinámica histórica: creadores masculinos que, bajo el pretexto de su supuesta «genialidad», utilizan los cuerpos femeninos para materializar su visión, cuando en realidad su objetivo oculto es cruzar los límites del plano profesional.
En La vegetariana se refleja con una exactitud quirúrgica esta turbia relación. La indefensión de Yeonghye provoca una fascinación oscura en el artista, quien camufla el abuso físico y psicológico detrás del fetiche visual. El cuñado no ve en ella a una persona que sufre y necesita ayuda, sino un lienzo estéril y manipulable dispuesto a saciar su propio ego creativo. De este modo, Han Kang demuestra cómo el mito secular de «la musa» ha servido históricamente para despojar a las mujeres de su propia agencia por una cuestión de genitalidad, transformando el dolor real en un mero espectáculo estético y vomitivo.
Al final, la metamorfosis de Yeonghye no es solo una renuncia a la carne animal, sino una huida desesperada de la violencia estructural humana, de la cual el arte institucionalizado también es cómplice y omisor. La autora nos obliga a mirar de frente el horror presentado en formato de belleza, recordándonos que la línea entre la inspiración y la depredación es, a menudo, una herida abierta que la literatura de Han Kang se niega a cerrar.

Título: La vegetariana
Autor: Han Kang
Editorial: Random House
Año de publicación: Edición de 2024
Páginas: 168
Precio: 20,90€
