Trabajar con la obra de arte

¿Cuándo estás viendo una obra de arte, lo haces con la intención de buscar cuál es la idea que más se ajusta, basada en tu sistema de creencias? La autora Mercè Ibarz plantea en el ensayo “No pienses, mira” qué mecanismos llevan al espectador a analizar una creación expuesta y qué se obtiene a través de ella. Es un ensayo lúcido, lleno de interrogantes, donde no asevera con sus conclusiones, algo que es de agradecer, y deja que el lector, por medio de la experiencia de la escritora Mercè Ibarz, reconecte con lo que le ha supuesto a cada persona ver una obra de arte y todo lo que ha llevado en cualquier ámbito de su vida. Esta obra debería ser leída por todos los amantes del arte, por los estudiantes de Bellas Artes y por quienes se han iniciado en la labor de entender qué es el arte contemporáneo y su funcionalidad.

No solamente aborda desde una carga léxica lo que supone enfrentarse a una obra de arte y el punto de sincronización del trabajo, sino que abraza en todo momento la mirada del espectador, ya que este es juez y soberano porque tiene la capacidad de hacer de este trabajo algo que permanezca o que se quede en una anécdota aislada que no conlleve un mayor recorrido. El entusiasmo de Mercè Ibarz actúa como legado de honestidad, donde evade las disputas estériles que se llevan en el sector por cuestiones de ego y económicas, y pone todo su empeño, con razón, en consagrar la obra del creador y el impacto que ha tenido sobre el espectador, que es a quien va dirigido este ensayo.

Si no fuera suficiente este alegato para leer “No pienses, mira”, la autora pone sobre la mesa, con una elegancia sin dejar de ser un ejercicio crítico, los intereses financieros que existen en determinados museos para posteriormente especular con esas obras y venderlas en una casa de subastas que quintuplica el valor por el que se compraron. Tampoco elude el ego de los comisarios y cómo estos tratan a los periodistas culturales como ciudadanos de sexta categoría, utilizando un lenguaje supuestamente culto para darse una importancia que no se corresponde con lo exhibido en el espacio museístico.

Hay un par de puntos donde no concuerdo con la tesina de la gran autora Mercè Ibarz, y es cuando dice que vivimos en un mundo neoliberal. ¿Un mundo neoliberal? Debo decirle que la palabra neoliberal no existe; o eres liberal o no eres liberal, pero neoliberalismo son términos que en los formatos de economía nadie entiende. Le diría más bien a Mercè Ibarz que vivimos en un tecnofeudalismo. El liberalismo, tal y como lo conocemos, empezó con su autosabotaje a partir de los años 20, hasta llegar a la ya conocida crisis de Lehman Brothers de 2008.

La autora, en su magnífico ensayo, dice que somos hijos de la historia, y que si no lo hacemos en base a las palabras de James Baldwin, nos convertimos en criminales. Con el debido respeto que le tengo, señora Mercè Ibarz, yo no soy responsable de lo que hagan los demás, solo de lo que hago yo en consonancia con mis acciones. Nadie, independientemente de quiénes sean mis padres, mi nacionalidad o cualquier hecho que haya ocurrido antes de mi nacimiento, a mí no me concierne. ¿Puedo reflexionar sobre ello? Evidentemente, pero de ahí a que somos hijos de la historia, ya le digo que yo soy hijo de mi historia. Se lo digo porque es volver a ese punto eurocentrista donde pones sobre el debate que unos hemos nacido con privilegios y otros no; por lo tanto, es creer que tenemos que disculparnos. Todo esto, señora Mercè Ibarz, surge de las universidades anglosajonas que precisamente han colonizado esta idea, algo contra lo que usted combate de forma osada. No coloquemos nuestro origen como jueces y legisladores; es algo que no nos compete.

Título: No pienses, mira
Autor: Mercè Ibarz
Editorial: Anagrama
Año de publicación: 2024
Páginas: 104
Precio: 13,90€

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