Yudinela Ortega

BIBLIOTECA COMPARTIDA #010

YUDINELA ORTEGA HERNÁNDEZ

En Biblioteca Compartida invitamos cada semana a una personalidad del sector artístico o cultural a compartir un libro que le inspire especialmente o que le haya marcado de manera especial en su trayectoria con la intención de crear un archivo colectivo de referencias, miradas y lecturas.

YUDINELA ORTEGA HERNÁNDEZ

¿Quién eres?

Soy Yudinela Ortega Hernández. Una cubana que vive hoy en la ciudad sin mar. Soy historiadora del arte, crítica y gestora cultural, especializada en arte contemporáneo. Mi práctica transita entre la investigación, la escritura, el comisariado y la gestión cultural, siempre con la voluntad de crear conexiones entre artistas, contextos y públicos, entendiendo el arte como un espacio de pensamiento, diálogo y transformación.

¿Qué lugar ocupa la escritura en tu práctica profesional?

La escritura ocupa un lugar esencial en mi práctica profesional, pero también en mi vida. Antes que una herramienta de trabajo, es una forma de pensar. Es un ejercicio casi innato, una necesidad que acompaña mi manera de observar, comprender y relacionarme con el mundo, independientemente de que esos textos lleguen o no a publicarse.

Como historiadora del arte, la escritura me permite ordenar las ideas, formular preguntas y construir pensamiento crítico. Es el espacio donde la investigación, la experiencia y la intuición encuentran un lenguaje común. Muchas veces escribo para entender una obra, un contexto o incluso una emoción antes de compartir una conclusión.

No entiendo la escritura únicamente como un medio para comunicar conocimiento, sino como una forma de producirlo. En ese sentido, escribir es, probablemente, mi modo propio de ver la vida. Es una práctica de observación constante que me permite detenerme, interpretar y encontrar sentido en todo lo que me rodea.

¿Cuáles han sido tus proyectos editoriales o de investigación más importantes para ti y por qué?

El proyecto de investigación más cercano en mi trayectoria ha sido el desarrollo del Ciclo de performance de Art Madrid, que he coordinado durante los últimos cuatro años como parte del programa paralelo de la feria. Este trabajo me ha permitido investigar de forma sostenida las prácticas performativas contemporáneas, diseñar un programa curatorial en torno a ellas y contribuir a consolidar un espacio dedicado a la performance dentro del contexto de una feria de arte.

Ha sido, además, una oportunidad para conocer y trabajar estrechamente con numerosas artistas de la performance, acompañar sus procesos creativos y generar un espacio de diálogo entre creadoras y público. Paralelamente, la escritura y la investigación han estado presentes en otros proyectos editoriales, especialmente en la elaboración de textos curatoriales y en la edición de publicaciones y libros de artista, procesos que entiendo como una extensión del trabajo expositivo y una forma de preservar, contextualizar y ampliar la vida de las obras y de los proyectos artísticos.

En la actualidad desarrollo una investigación centrada en las artistas mujeres cubanas contemporáneas. Mi interés es contribuir a una lectura más amplia y compleja de la historia del arte cubano, recuperando trayectorias y prácticas que han recibido menor atención dentro de los relatos historiográficos tradicionales. Al mismo tiempo, me interesa analizar cómo estas creadoras producen y resignifican su obra desde un contexto expandido y transnacional, marcado por la diáspora, la migración y la dispersión geográfica de la comunidad cubana, entendiendo que hoy el arte cubano se construye tanto dentro como fuera de la isla.

¿Qué estás haciendo últimamente?

Ahora mismo estoy inmersa en la preparación de la próxima edición de Art Madrid, que celebra su 22ª edición en marzo de 2027. Al mismo tiempo, trabajo en dos exposiciones muy distintas y especialmente ilusionantes. La primera es la primera exposición personal de la artista chilena Carla Effa en Madrid, en colaboración con la galería Kleur Gallery, que se inaugurará en noviembre en el Ateneo de Madrid.

La segunda es uno de los proyectos más ambiciosos en los que he participado hasta ahora. Una exposición colectiva para Casa de América, desarrollada junto a AECID, en la que estoy asumiendo la asistencia curatorial con el artista y curador René Francisco Rodríguez. Es un proyecto de gran complejidad y una oportunidad para seguir aprendiendo desde la investigación, el trabajo curatorial y el diálogo con artistas e instituciones.

Más allá de estos proyectos, continúo escribiendo, investigando y desarrollando nuevas líneas de trabajo que conectan la crítica, la curaduría y la gestión cultural, tres ámbitos que para mí son inseparables.

LIBRO RECOMENDADO




«Modos de ver»

John Berger

¿Qué libro quieres compartir/recomendar?

Un libro al que vuelvo cada cierto tiempo y que recomiendo es: Modos de ver de John Berger.

¿De qué trata el libro?

Modos de ver es un libro sobre la cultura visual y el poder que las imágenes ejercen en nuestra comprensión de la realidad. A través de una serie de ensayos breves, defiende la tesis de que nuestra forma de mirar nunca es completamente inocente ni objetiva, porque toda mirada está condicionada por el contexto histórico, social, político, económico y cultural desde el que observamos.

Aunque la obra suele atribuirse a John Berger, es el resultado de un trabajo colectivo realizado junto a Sven Blomberg, Chris Fox, Michael Dibb y Richard Hollis. El libro surge a partir de la serie televisiva Ways of Seeing, emitida por la BBC en 1972, y desarrolla muchas de las ideas planteadas en aquel proyecto audiovisual.

Los autores parten de una afirmación fundamental: la vista precede a las palabras, pero también sostienen que lo que sabemos y creemos condiciona aquello que vemos. Desde esta premisa, invitan a revisar críticamente la tradición de la historia del arte occidental y a cuestionarnos las interpretaciones que han tenido a lo largo de la historia del arte, las obras, entendidas como objetos universales, atemporales y dotados de un significado único.

Uno de los grandes aportes de Modos de ver es que rompe con la idea de una historia del arte objetiva y universal. Nos recuerda que toda imagen está atravesada por relaciones de poder y que su significado depende de quién la mira, desde dónde la mira y en qué contexto circula. Es un libro que nos invita a cuestionar los mecanismos que producen las imágenes, los discursos que las sostienen y las formas en que influyen en nuestra manera de ver el mundo.

¿Por qué lo has elegido?

Lo he elegido porque me recuerda cómo he construido mi manera de mirar el mundo y cómo hoy vuelvo sobre esa mirada desde el presente.

Lo leí por primera vez mientras estudiaba Historia del Arte en la universidad, en Cuba. Conseguirlo era casi una odisea. No existía la posibilidad de entrar en una librería y comprarlo. Lo encontrábamos en formato digital, lo imprimíamos por partes y lo compartíamos entre compañeros. Hoy recuerdo esa realidad con cierta nostalgia, porque también me devuelve a la curiosidad con la que me acercaba a todo lo nuevo y al enorme deseo que teníamos de aprender. Había algo muy valioso en esa búsqueda constante, en la necesidad de encontrar los libros por cualquier medio y hacer circular las ideas.

Más allá de ese recuerdo, lo he elegido porque es un libro de cabecera. Regreso a él cada cierto tiempo. Fue también uno de los primeros libros que compré cuando llegué a España. Sentía la necesidad de tenerlo físicamente, como si con ese gesto recuperara una parte de todo aquello a lo que no había podido acceder en mi país. Para mí simboliza el acceso al conocimiento, la libertad de elegir qué leer y la posibilidad de construir, por fin, una biblioteca propia.

Portada del libro Modos de ver, de John Berger

Título: Modos de ver
Autor: John Berger
Editorial: Gustavo Gili
Año de publicación: 2016
Páginas: 168
Precio: 16€

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