María JL Hierro es artista textual y poeta visual. Su trabajo nace de la curiosidad, la observación y la necesidad de encontrar tiempo para reflexionar en medio de un mundo marcado por las prisas y los cambios constantes. A través de la experimentación con el lenguaje y la imagen, explora las posibilidades de las palabras, las asociaciones inesperadas y los pequeños accidentes cotidianos como punto de partida para crear.
Con una formación alejada del ámbito artístico —es diplomada en Obras Públicas, graduada en Ingeniería Civil y máster en Higiene Industrial—, ha construido una trayectoria prácticamente autodidacta. Es fundadora y gestora de Laecléctica (Huelva) desde 2017. Su obra se ha expuesto en espacios como el Museo Moreno Galván, la Fundación Komun y la Galería Tamara Kreisler, y en ferias como ARCO Madrid, Parallel Vienna e Hybrid Art Fair.
Hablamos con María JL Hierro sobre el origen de las ideas, la importancia de los libros en su universo creativo, el azar como motor de experimentación y el juego como forma de entender y transformar la realidad.

¿Qué lugar ocupan los libros y la lectura en tu universo creativo? ¿Hay lecturas, autores o textos que hayan influido especialmente en tu manera de trabajar?
María JL Hierro – Tengo la suerte de tener una gran biblioteca. A veces abro un libro concreto y siento que de él sale luz dorada. Déjame contarte con una anécdota cuánto los adoro. Vivo en un pequeño pueblo de 300 habitantes de la Sierra de Huelva, en 2021 hubo varios incendios controlados, pero en uno de ellos, en plena noche, nos asustamos tanto que decidimos cargar el coche de cosas importantes por si teníamos que salir rápidamente. No fui consciente de nada. Solo al día siguiente que devolvimos las cosas a la casa me percaté de que solamente había llevado libros y fotografías familiares. Ni pasaporte ni ordenador ni medicinas. Solo papel.
Para mí los libros son una fuente y refugio eterno. Si estoy nerviosa, leo. Si no sé qué hacer en un estudio, leo. Si estoy en casa de alguien que me cae mal, leo. Paro la lectura cuando algo me inspira. Doblo páginas y subrayo. Los quiero y los uso.
Hay libros que me han hecho replantearme cómo-qué-quién-cuándo: “Los pasos perdidos” de André Bretón, “Derribando muros” de Marina Abramovic, “Conversaciones con Marcel Duchamp” de Pierre Cabanne, “Dibujo de García Lorca” de Gregorio Prieto, “Atrapa el pez dorado” de David Lynch, la revista Occidente y cualquier cosa de Yoko Ono, Ulises Carrión, grupo ZAJ, Picabia, Hilma af Klint y los patafísicos.

¿De dónde surgen las ideas que conviertes en imágenes? ¿Cómo se desarrolla el proceso que te lleva de una idea a una obra?
María JL Hierro – En mi caminar artístico, sombra de mi caminar vital, siempre estoy en movimiento: leo de todo, veo documentales también de todo tipo, voy a festivales de cine, hablo con mucha gente diferente, escucho la radio, podcast de arte y curiosidades. Todo lo que me llama la atención lo apunto en las notas del móvil. Después las escribo en cuadernos-cajones desastres y, finalmente, pego las notas en la pared de mi estudio. Como una suerte de mapa mental invocatorio: si las miro, ellas me hablan. En este deambular diario, hay dos momentos clave en los que paro. Dos senderos. En uno veo la idea claramente. Casi como si no fuera mía, solo la recojo del suelo y la avivo. En el otro siento la idea de una manera abstracta, una premonición, no sé qué forma tiene aún, pero percibo que detrás de “eso” hay “algo”. Ese algo-nota de pared puede convertirse en idea mientras duermo, mientras trabajo en el estudio en otra cosa o mientras la comento con alguien. Me gusta compartir lo que me ronda la cabeza. Incluso con gente que es ajena al mundo del arte. Eso me gusta mucho. Así que supongo que mi proceso va de observar, observarme, señalar y compartir, como el de cualquier artista. Lo que sí que no hago es descartar ideas, pueden llevarme años desarrollarlas pero muy rara vez he desoído una intuición o guardado una idea-chispazo.

Utilizas el término «tipoesía» para referirte a una parte de tu trabajo. ¿Cómo surgió este concepto y qué significa para ti? ¿Cuándo empezaste a desarrollarlo?
María JL Hierro – Durante años trabajé como ingeniera mientras estaba sola con mi hijo. No tenía tiempo de desarrollar ideas artísticas tal y como hasta entonces las concebía. Gracias a juegos lingüísticos que me iba inventando sola, que iba pensando mientras montaba en bici en una refinería o durante cualquier descanso breve, la carga de responsabilidad se alivianaba. De repente sentía felicidad por haber encontrado una idea en forma de tipoema. Asociaciones rápidas para personas sin tiempo. Un poema visual. Coloreeé una letra y disfruté de la alegría de crear algo. Tipoesía. Esta palabra-salvavidas la leí en inglés, la traduje y me la adueñé. Para mí el flotador. Desde 2017 no he dejado de recoger estas ideas-chispazos del sendero. A veces me he aburrido de ellas, pero siempre vuelven vestidas de actualidad.

¿Qué papel desempeñan el azar y el juego en tu proceso creativo? ¿Cómo conviven con las decisiones que tomas durante la realización de una obra?
María JL Hierro – El azar lo es todo en la tipoesía, o así lo siento, yo solo descubro casualidades del lenguaje que ya están ahí. Y el juego… ¿qué sería de la vida sin el juego? A mí me gusta jugar porque me gusta inventar. Sobre todo, otros mundos, otras realidades. ¿No es eso crear? Cuando creo juego y cuando juego creo.
¿No son la educación, el decoro, las normas sociales, las negociaciones, los pactos sino juegos?
Soy una persona con decisión rápida que no vuelve atrás para mirar lo descartado. Pero si alguna vez siento la más mínima indecisión, tanto en la vida como en el arte (vida-arte y arte-vida), lanzo una moneda al aire y un pez dorado la atrapa.

En la serie Libres libros, libros libres, juegas con la proximidad entre las palabras «libro» y «libre». ¿Cómo surgió esta idea y qué te interesó de las posibilidades que abría ese pequeño cambio?
María JL Hierro – Esa idea surgió de una vez que sentí vergüenza. Estaba hablando de no sé qué y en vez de decir “libre” dije “libro” repetidamente. Risas, bocas tapadas, miradas de soslayo y mofletes colorados. La vergüenza echó raíces en mí, las regué recordando lo sucedido y brotó una planta silvestre y de su flor nació la serie Libro Libres. En ella selecciono frases famosas y les cambio “libre” por “libro” y al revés: La verdad te hará libro, Lucha libro, Libre de cabecera o España, una grande y libro. Me encanta ver el error venirse arriba, ser escrito en libros de barro. Renacer.

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?
María JL Hierro – Estoy trabajando en un libro de artista, en una serie de mundos (ya hice con un globo terráqueo negro el “Mundo interior”), estoy bajando a tierra lo vivido y ocurrido en una residencia de arte en la que he estado en septiembre Casa Cuadrada de El Coronil, en lo que llevaré a Hybrid Art Fair, estoy de coordinadora de un proyecto de Desmusea, he aplicado a una residencia en Austria y estoy de obras en mi estudio, el cual voy a convertir en residencia de arte. Así que entretenida y agradecida con todo. ¡Y contigo!
Muchas gracias, María.
