Cuando lees de media entre 194 y 203 libros en un año, como es mi caso, uno ya tiene una veteranía para fijar un estándar de lo que es alta literatura, buena literatura y literatura de masas para encefalogramas planos. El mundo ama lo plano como eje inspirador, y no vamos a pedirle al personal que lea a Roberto Bolaño o Mircea Cărtărescu teniendo como referente de lo plano a Dan Brown. He decidido leer “El código Da Vinci” de Dan Brown por varias razones. No he realizado una búsqueda de si “El código Da Vinci” es el libro más leído en toda la historia de la humanidad relacionada con una pieza de arte, y no lo he hecho porque me temo que podría darme una respuesta para la que no estoy preparado.
El escritor Dan Brown, con su novela “El código Da Vinci”, ha escrito una novela plana, con personajes planos, con un desarrollo plano, donde todo lo que cuenta hace que el cerebro del lector se vuelva más plano de lo que lo tenía. Lo que más me fascina de “El código Da Vinci” es que el bueno de Dan Brown se cree lo que está narrando y, por ello, merece una oda a la persistencia y al éxito que tuvo la novela con millones de ejemplares vendidos, así como sus posteriores películas tan mediocres como el libro. Vámonos a bajarnos del pedestal entre los que leemos alta literatura, que básicamente es uno de cada 1500 lectores, y los que leen buena literatura y literatura de masas. ¿Y si somos nosotros los que estamos equivocados? ¿Y si la fórmula del éxito reside en un mensaje simple, con carácter pedagógico y digerible para el resto de los lectores? Ya que Dan Brown ha conseguido que personas que no habían cogido un libro en su vida se pusieran a leer, y con ello hizo posible que esas millones de personas generaran un hábito lector. Esto es un mérito indiscutible.
Más allá de todo esto, “El código Da Vinci” nos habla de misterios, de hallazgos, de conseguir descifrar códigos para llegar a descubrir el asesinato de un sospechoso en el que está implicada la Iglesia Católica por parte de la orden del Opus Dei, una verdad que cambiará la percepción de lo que creemos sobre la famosa obra “La Mona Lisa”. ¿Qué obra puede ofrecer más gilipolleces en un solo libro y en la que aparece una obra de arte como entramado de todo? Pues “El código Da Vinci” lo tiene todo. Lo más interesante de este libro es que ha habido charlas, conferencias y tesis doctorales donde se ha intentado dar una carga de rigor a ciertos fenómenos que solo son puro pensamiento mágico y palabrería, que para verlo como un acto cultural de masas puede ser incluso gracioso, pero cuando adquiere valor espiritual ya estamos hablando de algo completamente distinto. Si algo puedo decir de “El código Da Vinci” es que nuestra especie merece obras de este calibre.

Título: El código Da Vinci
Autor: Dan Brown
Editorial: Booket
Año de publicación: Última edición 2025
Páginas: 624
Precio: 16,10€


