
BIBLIOTECA COMPARTIDA #008
NURIA GARCÍA ARIAS
En Biblioteca Compartida invitamos cada semana a una personalidad del sector artístico o cultural a compartir un libro que le inspire especialmente o que le haya marcado de manera especial en su trayectoria con la intención de crear un archivo colectivo de referencias, miradas y lecturas.
NURIA GARCÍA ARIAS

¿Quién eres?
Soy Nuria García Arias, artista visual, comisaria, investigadora, docente universitaria y consultora en estrategia digital y análisis de datos. Mi trabajo se sitúa en la intersección entre el arte, los museos, la tecnología y la divulgación, entendiendo que todas estas disciplinas pueden dialogar entre sí. Como artista, trabajo principalmente con fotografía, bordado y procesos vinculados a la botánica y la memoria, mientras que desde Veo Arte en todas pArtes —un proyecto que fundé hace diecisiete años— investigo y divulgo sobre arte y patrimonio. Me considero una humanista digital y me interesa explorar cómo la tecnología puede ayudarnos a construir experiencias culturales más críticas, sensibles y centradas en las personas.
¿Qué lugar ocupa la escritura en tu práctica profesional?
La escritura es una de mis principales herramientas de trabajo, junto con la cámara de fotos. Escribo para pensar, para ordenar ideas, para investigar y también para crear.
Los textos curatoriales, los artículos, la docencia y la divulgación forman parte de un mismo proceso: construir puentes entre las obras y las personas. Me interesa una escritura que acompañe, que invite a mirar con más atención y que abra preguntas, más que ofrecer respuestas cerradas.
Incluso cuando trabajo con datos o programo, siento que sigo escribiendo. Cambia el lenguaje, pero el objetivo es el mismo: interpretar la realidad, encontrar patrones y construir relatos que nos ayuden a comprender mejor el mundo.
¿Qué estás haciendo últimamente?
Últimamente, estoy combinando varios proyectos que dialogan entre sí.
Continúo desarrollando mi práctica artística, especialmente alrededor de la fotografía, el bordado y la relación entre naturaleza, memoria y emoción. Paralelamente, imparto docencia sobre estrategias digitales para museos y colaboro en proyectos de investigación.
Desde Veo Arte en todas pArtes sigo escribiendo sobre exposiciones, museos y proyectos culturales, convencida de que la divulgación también puede ser una forma de mediación y de creación de comunidad. También desarrollo proyectos de comisariado en los que disfruto mucho trabajando con las obras de grandes artistas, muy diferentes entre sí. Algunos de ellos son: Indigo Planets, David Catá, Cayótiko, María Pujol y Maite Vroom.
En el fondo, todos estos proyectos comparten una misma pregunta: cómo hacer que el arte genere conexiones significativas entre las personas.
LIBROS RECOMENDADOS

«EL CULTO MODERNO A LOS MONUMENTOS»
Aloïs Riegl
«THE PARTICIPATORY MUSEUM»
Nina Simon

¿Qué libro quieres compartir?
Me resulta muy complicado recomendar un solo libro. En esta ocasión me voy a declinar por dos bastante teóricos; capítulo aparte serían los libros de artista que me interesan muchísimo. Así que voy a seleccionar dos que han marcado profundamente mi manera de entender el arte, el patrimonio y los museos y que, de algún modo, se complementan y dialogan entre sí.
El primero es El culto moderno a los monumentos, de Alois Riegl. El segundo, The Participatory Museum, de Nina Simon.
¿De qué tratan los libros?
El culto moderno a los monumentos es uno de los textos fundamentales de la teoría del patrimonio. Lo leí por primera vez cuando cursé el Máster en Museos y Patrimonio de la UCM y, desde entonces, me ha acompañado siempre. Riegl reflexiona sobre los diferentes valores que atribuimos a los objetos y monumentos y demuestra que estos no son absolutos, sino que dependen de la mirada de cada época y de cada sociedad e incluso de cada persona.
Creo que, más de un siglo después, sigue siendo una lectura sorprendentemente vigente. Gran parte de las fricciones que se producen en el acercamiento del público al arte tienen que ver con las diferentes percepciones que conviven sobre un mismo objeto.
¿Por qué Cecilia Giménez intervino el Ecce Homo de Borja? Por devoción, por ayudar, por cuidar una imagen con un profundo significado para ella. Una mirada muy distinta de la que podría tener un restaurador profesional que quizá comparta algunos de esos valores, pero su visión profesional es radicalmente distinta. Hoy, esa misma obra (totalmente transformada) es también un fenómeno mediático, un meme global y uno de los principales atractivos turísticos de la localidad. Todos esos valores conviven en una misma pieza y todos forman parte de su significado. Esa capacidad para generar nuevos sentidos es precisamente una de las grandes aportaciones del pensamiento de Riegl. Quizá este sea un ejemplo muy llamativo, pero ocurre continuamente y hay que contar con ello. Existen numerosas miradas, valores y relatos sobre el mismo objeto artístico y todos ellos pueden convivir, no exentos de posibles fricciones. Esa es una de las claves del ejercicio curatorial, establecer convivencias y diálogos, eligiendo el relato oportuno para cada ocasión.
Por otro lado, The Participatory Museum, publicado en 2010, plantea cómo los museos pueden convertirse en espacios de participación, diálogo y construcción colectiva. Nina Simon propone un cambio de paradigma en el que el visitante deja de ser un mero espectador para convertirse en parte activa de la experiencia cultural.
El libro nos habla del museo social o, mejor dicho, de la importancia de integrar a la comunidad como parte de la propia identidad del museo. Si los museos son entidades sociales, no pueden actuar de espaldas a su público, sino en diálogo constante con él. El auge de las redes sociales fue solo la excusa para cuestionarnos la necesidad de un cambio mucho más profundo: derribar los muros de una comunicación unidireccional.
Creo firmemente en los museos, no solo como un ecosistema formado por muchas realidades que conviven; también considero que los museos tienen un gran potencial como agentes de transformación social, donde el arte y los artistas juegan un papel decisivo.
¿Por qué los has elegido?
Los siento como dos capítulos de una misma historia.
Riegl me enseñó a preguntarme por qué conservamos y cómo construimos el valor del patrimonio y de las obras de arte. Me hizo comprender que los monumentos, las obras y los museos no son realidades estáticas, sino espacios en permanente negociación con el presente, capaces de acercarnos al pasado y de interrogarnos sobre nuestro futuro.
Años después, Nina Simon amplió esa reflexión con otra pregunta igualmente importante: ¿cómo queremos relacionarnos con las personas desde los museos? Su libro me ayudó a entender que el patrimonio alcanza todo su potencial cuando consigue generar vínculos, propiciar conversaciones y convertirse en una experiencia compartida. Un museo es una habitación oscura sin su comunidad.
De alguna manera, toda mi trayectoria se mueve entre esas dos ideas. Me interesa el arte, pero también la experiencia de quienes lo disfrutan. Me interesa la memoria, pero también la emoción. Me interesa la conservación, pero, sobre todo, la capacidad del arte para seguir produciendo significado en el presente y como nos prepara para construir el futuro.

Título: El culto moderno a los monumentos
Autor: Aloïs Riegl
Editorial: A. Machado Libros
Año: 2017
Páginas: 96
Precio: 11,40€
Título: The participatory Museum
Autor: Nina Simon
Año: 2010
Páginas: 388
Idioma: Inglés
Precio: 20,56€

